Película argentina basada en una obra teatral. No se merece ni medio oso polar. Es realmente frustrante. Me pasé toda la película esperando que sucediera algo digno de mi atención pero no fue así. Esto me llevo a que dentro de mí apareciera un vacío, que fue inmediatamente ocupado por la ira o la frustración. Evidentemente, esta película fue creada por el enemigo: Se desarrolla en una fábrica abandonada pero ocupada por un viejo demente (que protege su puesto de trabajo) el cual quiere ser desalojado del edificio por un pigmeo pelado (que trabaja para una empresa de demolición). Me quedé esperando que la pelota negra típica de las demoliciones impactara contra una ventana, pero nunca sucedió... es más, no puedo creer que la película haya terminado. Es algo así como la sensación de una película infinita. Como dije al principio: -6 osos polares.
 Doble A dictamina: 0 osos polares |
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