












l Observador, siempre atento a la hora de darnos letra para esta columna, titula: "El Internatuta Uruguayo Creció", en una nota que cuenta que ...

Los usuarios de Internet [en Uruguay] pasaron de 570.000 en junio de 2002 a 890.000 en agosto de este año, lo que representa un crecimiento del 60 %
"Así que creció. Ya veo cómo creció", fue mi primera reacción, "Coma mierda: millones de moscas no pueden estar equivocadas", complementé, pronto ya para aplicarle a la ridícula nota uno de nuestros "pórtate bien" patentados; pero el pasquín me tapó la boca , agregando que ...

El internauta uruguayo ha madurado y tiene mejor conocimiento en el descubrimiento de este medio.
"Eso me pasa por bocón", tuve que conceder, y para demostrar que no tengo miedo de reconocer cuando me equivoco, en señal de disculpa por haber pensado mal ofrezco en forma enteramente gratuita el siguiente compilado, a modo de ilustración de la nota de El Observador. Se trata de un puñado de comentarios que algunos internautas uruguayos hicieron sobre la entrevista que Doble A hiciera a nuestro webmaster en su blog...
Nala dijo...
Hijito, llegue pri, llegue pri!
googoodoll dijo...
Debe estar entre los 5 bloggs con más dedicación... en todo el mundo!
Que bien eso, ojalá me portara así con el mio... este blog es sumamente ejemplar!
Ah... eso sí, no leí nada de este post ni de los últimos... jeje, me abruma ahorita mismo, pero ya lo haré.
Ele dijo...
estuve
Acero Al Rojo dijo...
El reino del acero llegó hermano,no dejes de visitarme.
pablo dijo...
muy largo para mi gusto.nolo lei pero igual paso a saludar.
sexy men. dijo...
todo muy lindo pero mi dir es bloguersex.blogspot.com
besitos.
walchy dijo...
Paso a saludar nomas un abrazo "w" jejeje:P cuando tenga tiempo lo leo!!
Agus dijo...
Dónde estas Doble A de mi vida que no te puedo encontrar?

Espero que estén satisfechos, ¿eh? ¿Ven lo que hicieron? ¡Ya hicieron dormir al gato!
Ahí lo tenés.
El internauta uruguayo, madurado.
Una vez más voy a hacer mías las inmortales palabras de Gerardo Sotelo (porque nunca, jamás, me voy a cansar de joder con eso) cuando dijo: "Y bueno, yo que sé". Supongo que en la nota de El Observador debe interpretarse una suerte de corolario del tipo de: "... y esto no es nada: tendrías que haberlos visto cuando eran inmaduros."
O sea, ¿qué carajo le pasa a esta gente? No estoy pidiendo que digan algo positivo respecto a la entrevista, de hecho ya ni siquiera pido que digan algo respecto a la entrevista, ¡pero por el amor de Dios, si van a hablar, por lo menos digan ALGO!
¿Puede ser que el único dos posts con algo de contenido sean de spammers?
Habiendo comprobado -una vez más- que El Observador habla porque tiene un agujero abajo de la nariz, y evidentemente no se molesta en chequear si las burradas que publica se condicen con la realidad, decidí salir a investigar por mí mismo, y de hecho llevar la investigación un orden más allá, en un intento ya no de analizar la triste realidad del internauta uruguayo actual sino de predecir hacia qué clase de futuro nos dirigimos con estas barajas al timón de toda una generación.
Para eso, hice el viaje hacia el futuro que es visitar el eterno modelo de rol de la cultura uruguaya -Argentina-, donde me encontré con un blogger cuyo proyecto intitulado "La Vida Apesta" no sólo es una delicia de poesía y sentimiento a flor de piel, sino la demostración patente de una personalidad firme y determinada, a prueba de balas; algo que queda ilustrado el día en que el tipo decide dar por finalizada su carrera como blogger. Así nomás, de una.
O por lo menos hasta que se arrepiente, dos semanas más tarde

a República publica un editorial en el que aprovecha el asesinato de un chofer ocurrido el pasado viernes en el barrio Casabó para abordar el tema de la inseguridad, los robos cada vez más violentos, las drogas, los delincuentes menores de edad que reinciden despreocupados sabedores de su inimputabilidad, y los grupos de vecinos vigilantes que ya anunciaron tomarán justicia por mano propia; recurriendo al uruguayísimo estilo literario de arrancar victimizando a la gente que sufre los ataques, para después victimizar a los delincuentes que se ven empujados a esta forma de vida, para seguidamente victimizar a la policía que está subpagada, adolece de falta de personal y está atada de manos por las propias leyes, y terminar victimizando al gobierno, que no puede hacer más de lo que hace, con el muerto que heredó del anterior gobierno (que a su vez fue víctima de las circunstancias regionales, etc., etc.)

¿Adónde vamos a ir a parar?
¿Qué reflexión nos deja el artículo entonces?
Absolutamente nada.
¿Qué le pasa a los periodistas uruguayos? ¿Realmente piensan que con este tipo de notas están diciendo algo que no se haya dicho ya 300.000 veces? ¿O simplemente es un poco de relleno para justificar el sueldo?
El párrafo final resume el "contenido" (y uso el término con TODA la soltura) de la nota de manera magistral, con dos instancias particularmente destacables ...

Veremos qué ocurre.
... y ...

Se adoptarán algunas medidas. Sin embargo los temas de fondo seguirán planteados. Esperemos un análisis serio, profundo que, en definitiva, nos sirva a todos los uruguayos.
Sin palabras. Es el mismo nivel de contenido que puedo obtener de un borracho senil en la barra de un bar de mala muerte, con la única diferencia de que el redactor de La República debe tener (espero) menos manchas en el pantalón.
Este tipo de notas "abordo un tema delicado y controversial, pero desde una óptica lo suficientemente alejada como para que no se me pueda acusar de parcialidad" parecería ser una especie de colchón de emergencia en el que los periodistas caen cuando no se les ocurre nada interesante para entregar antes del próximo cierre. Que cada cual lea lo que considere oportuno en el hecho de que las leamos (y veamos) con una frecuencia de dos o tres por día.
Si tengo que extraer necesariamente algo de lo que leo, es que el autor (que si bien no le pone la firma a su obra, me animo a decir con total seguridad que NO es nuestro ídolo Daniel Martínez Soto) en realidad está agradecido de que todas estas calamidades sacudan a nuestra ciudad tan a menudo, porque le dan la oportunidad de justificar un día más de trabajo escribiendo otro de sus editoriales carentes de substancia y absolutamente irrelevantes
Etiquetas: sociedad

quellos que estamos metidos en este duro e ingrato negocio que es el periodismo, sabemos lo difícil que es llegar a la fecha de entrega con algo interesante para contarle a nuestros lectores. Investigación, corroboración de hechos, entrevistas... Cada nota implica días enteros de dedicación, y es simplemente humano llegar a verse abrumado por el trabajo, y tener que apelar a recursos extremos para cumplir en tiempo y forma.
A ello se debe que incluso los periodistas más serios caigan alguna vez en su vida en la bobada de publicar columnas tan inveteradamente estúpidas que ni la revista "Galería" se hubiese animado a levantar. Un buen ejemplo es ésta nota de La República, acerca de lo que parecería ser un boom de la terapia contra la soledad en el aparentemente más insensibilizado de lo que yo hubiese imaginado Primer Mundo: Las "Cuddle Parties" ...

Importada del otro lado del Atlántico, donde disfruta de gran éxito en ciudades como Nueva York o Los Angeles, la reunión parte de la idea de que, en una sociedad cada vez más fría e individualista, muchas personas no reciben el nivel necesario de cariño, explicó a EFE Anne-Laure Kokkinos, terapeuta y organizadora del evento en Bruselas. Para resolver esa situación se plantean estos encuentros, ya habituales en Amsterdam y Berlín, donde un grupo de adultos, en el caso de Bruselas un máximo de dieciocho, se reúnen para "explorar la comunicación y el afecto", sin permitir que la situación degenere en actitudes o comportamientos de connotación sexual. Previo pago de 15 euros, los participantes pueden, durante las aproximadamente dos horas y media que dura una sesión, acariciar, abrazar, mimar, hacerse masajes y dejarse querer por perfectos extraños, sin sentirse fuera de lugar. "Se trata de reconciliarse con el cuerpo de uno mismo, para después volver a aprender a tocar a los otros, como lo hacen de manera natural los niños y los animales", explicó Anne-Laure, quien descubrió esta "terapia" en Amsterdam hace un año. Las expresiones de cariño son "cada vez más necesarias aquí, al igual que en Estados Unidos, donde se ha producido una vuelta al puritanismo", indicó su organizadora. No todo está permitido en las "cuddle parties", que tienen sus propias reglas, empezando por la vestimenta, que debe consistir en un pijama no atrevido sino cómodo, y que no debe quitarse bajo ningún concepto, precisa la nota que recibe el participante al inscribirse en una sesión.

¿Me van a decir que soy el único que notó la sospechosa posición de la mano del tipo que está de verde?
No voy a preguntar cómo hacen los organizadores para controlar que, con un grupo de 50 personas tiradas en el suelo haciéndose mimos a media luz, la situación no "degenere en actitudes o comportamientos de connotación sexual"; confío plentamente en que esta gente se me habrá adelantado y ya habrá pensado en algo, si fueron tanto más inteligentes que yo como para inventar todo esto, que a mí jamás se me hubiese ocurrido.
Me voy a abstener, también, de emitir opinión respecto a la salud mental de la supuesta terapeuta que utiliza el infortunado término "degenerar" a la hora de hablar de "actitudes de connotación sexual".
A tono personal, debo confesar que pocas cosas me calientan más que un pijama holgado bajo el cual mi sentido del tacto revele una sensual silueta de piel tibia y carnes firmes, así que probablemente a mí me echarían antes de terminar de empezar a acomodarme con mi almohada de Pokemon y mi fiel conejito, Sir Lewis Carrot. El hecho, entonces, de que las cuddle parties sean un éxito rotundo a lo largo y a lo ancho del Primer Mundo, no hace más que reafirmar mis sospechas de que soy un inmundo degenerado más allá de toda cura.
En cualquier caso, me quedan una infinidad de dudas, y es una lástima que no pueda profundizar en ellas porque la nota no incluye ninguna forma de contacto con los organizadores, y barrunto que hablar con la persona que estuvo a cargo de copy&pastearla en el periódico uruguayo no tendría caso, porque no debe tener la menor idea de lo que dice. Y es que, aparentemente, el anónimo cronista estaba tan apurado por cumplir con la fecha de entrega, que ni siquiera tuvo tiempo de leer más allá del título, cosa que queda en evidencia con su transcripción textual del primer párrafo ...

Vistiendo pijamas cómodos -porque los sexies no están permitidos- y con 15 euros en la mano (unos 9.500 pesos), las personas pueden ingresar al local y "dejarse querer por extraños" durante dos horas y media.
O eso, o la cotización del euro se disparó en forma meteórica en las últimas 12 horas (si mal no recuerdo hasta ayer andaba en unos 30 pesos uruguayos); que por otro lado hubiese sido una noticia bastante más importante que cubrir
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