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El ascensor se puso en movimiento con una serie de ruidos de motores. Los tres intercambiaron miradas. La tensión dentro de la pequeña cabina crecía exponencialmente con cada segundo. Vivian fue la primera en romper el silencio:

- ¿No deberíamos esperar a los refuerzos?

Alex sacudió la cabeza en señal de negación.

- Ya se habrá ido para cuando lleguen.

Hubo otro instante de silencio.

- Sigan hasta el último piso, yo cubro esta planta.

Los otros dos asintieron con la cabeza. Se escuchó un sonido que indicaba que el ascensor había llegado al piso indicado. Alex comenzó a dar un paso para acercarse a la puerta... y entonces sintió algo. No habría sabido describir exactamente qué, pero tuvo una sensación de que algo no andaba bien...

- Esperen... mejor bajen ustedes en ésta... yo me encargo de la última planta.

Los otros dos asintieron nuevamente sin decir palabra y dieron un paso al frente, dejándolo atrás. Vivian se volvió y lo besó en el cachete. La puerta del ascensor se abrió lentamente...

Una vez más, se escucharon una serie de ruidos de engranajes y ruedas girando cuando el ascensor retomó su marcha. Alex se dejó llevar por sus pensamientos. Sabía que estaba rompiendo todas las reglas del manual. Sabía que debería esperar por los refuerzos. Sabía que estaba convirtiendo aquello algo personal. "Nunca, pero nunca, una persecución debe convertirse en algo personal... las vendettas sólo sirven para nublar sus sentidos y no dejarlos pensar con claridad", las palabras de sus instructores volvían a él en aquel viaje entre plantas, que empezaba a parecerle eterno. Sabía también que se estaba arriesgando demasiado. Sabía todo aquello, pero nada de eso le importaba... no dejaría que aquel asesino se le escapara nuevamente. Escuchó el sonido del ascensor al detenerse, pero era como si estuviera a kilómetros de distancia. Sus cavilaciones lo envolvían como si de una densa bruma se tratara. La puerta comenzó a abrirse lentamente. Pesadamente, levantó la cabeza. Y entonces comprendió que sus instructores tenían razón... no estaba pensando con claridad. Atisbó a llevar la mano al arma, pero ya era demasiado tarde. Lo último que vio fue el destello del arma al dispararse. Cientos de pensamientos surcaron su mente en una centésima de segundo. "Desearía volver el tiemp..." La bala le atravesó el cráneo limpiamente...


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